Cantores Ciudadanos

Cantores de las peñas y shows porteños

Luna Cautiva es una zamba, y de las más bonitas que hay.

Y es, además, la historia de un amor que vuelve, que llega para decir “Acá estoy, que no parezca que hace mucho que me fui si todo el tiempo estuve con vos y vos estuviste conmigo.”

Su autor es José Ignacio Rodríguez, alias el Chango, hijo del catamarqueño Alberto Rodríguez y la riojana María Rivolta, nacido Córdoba el 31 de julio de 1914.

Es el creador de canciones destacadas del folclore argentino como “De Simoca”, “Vidala de la copla”, “De Alberdi”, “De mi madre”, “Noche de carnavales” y “Zamba de abril” entre muchas otras.

Su gran amor, e inspiradora de la canción de la que hablamos hoy, fue Lidia Haydeé Margarita Bay, “La Gringa”, quien murió el 3 de enero 2008 a los 83 años.
Tuvo cuatro hijos, Marcos Alberto Rodríguez, María Argentina Rodríguez, Matilde Adriana Rodriguez. De su matrimonio con “la gringa” nació Claudia Alejandra Rodríguez Bay.

 

La historia de Luna Cautiva

El Chango Rodríguez compuso esta canción durante el periodo de encarcelamiento de cuatro años (1963-1967) que cumplió en el pabellón 11 de la penitenciaria de San Martín, acusado de matar a un hombre durante una pelea, del que finalmente fue considerado inocente.

El Chango y la Gringa se casaron en 1965 en la Cárcel y estuvieron unidos hasta la muerte del Chango, en octubre de 1975.

Luna cautiva es, entonces, la historia de un amor que existe, que tiene raíces hondas; pero que debido a “un toro mañero” hace que el arriero no llegue a tiempo a su hogar.

Es interesante ver como el artista se evade totalmente del contexto en el cual vive, la cárcel, para soñar con su mujer y construir la letra con imágenes sumamente vívidas: jazmines, grillos, tintinear de espuelas del río… es la visión de un paraíso sencillo, del paraíso que él espera encontrar en la vuelta a su casa.

Letra

LUNA CAUTIVA (Zamba)
Letra y Música: José I. “Chango” Rodríguez

De nuevo estoy de vuelta
Después de larga ausencia
Igual que la calandria
Que azota el vendaval
Y traigo mil canciones
Como leñita seca
Recuerdo* de fogones
Que invitan a matear

Y divisé tu rancho
A orillas del camino
En donde los jazmines
Tejieron un altar
Al pie del calicanto
La luna cuando pasa
Peinó mi serenata
La cresta del sauzal

Tu amor es una estrella
Con cuerdas de guitarra
Una luna que me alumbra
En mi oscuridad
Acercate a la reja
Sos la dueña de mi alma
Sos mi luna cautiva
Que me besa y se va

Escucha que mis grillos
Están enamorados
Y lloran en la noche
lamentos del sauzal
El tintinear de espuelas
Del río allá en el vado
Y una noche serena
Respira en mi cantar

De nuevo estoy de vuelta
Mi tropa está en la huella
Arrieros musiqueros
Me ayudan a llevar
Tuve que hacer un alto
Por un toro mañero
Allá en el calicanto
A orillas del sauzal

 

 

* En la versión que canta el Chango Rodríguez dice “rescoldo” en lugar de “recuerdo”.
Y hay una palabra que a todos les resulta llamativa: Calicanto. Es un término de la arquitectura que refiere a  una obra de mampostería hecha a base de cantos de piedra y cal. Un ejemplo notable de calicanto es la Cañada de Córdoba.

 

Visitas: 6625

© 2014   Creado por Alicia Kravietz.   Tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio

relojes web html clock for websites contador de usuarios online

clasificados argentina